La situación de pandemia ha hecho que los comercios tradicionales tengan que adaptarse a otra forma de consumir en la que se garantice la seguridad y se limite al máximo el contacto con los clientes. Por ello, muchas tiendas se han reconvertido y han abierto la persiana digital para pasarse a las ventas online. El hecho de que el cliente no pueda desplazarse al comercio y de que, por tanto, tenga que ver el producto de forma virtual hace que mostrar y describir los productos de forma fidedigna se vuelva esencial.


Si este es tu caso o si estás pensando en emprender y abrir una tienda en línea, en este post encontrarás unos consejos básicos para que las imágenes de tus productos transmitan profesionalidad.

¿Fotos para mi web o para mis redes sociales?


Lo primero que debemos plantearnos es si queremos hacer fotos para la web o si las vamos a utilizar para publicarlas en nuestras redes sociales ya que, aunque a priori pueda parecer que una foto de un producto nos sirve para ambas cosas la realidad es que esto no suele ofrecer buenos resultados en todos los casos.

Por regla general, las fotos que utilizaremos de nuestros productos en redes sociales serán fotos de tipo “lifestyle” o lo que es lo mismo, fotos que reflejan situaciones cotidianas en las que se muestra a personas utilizando o consumiendo el producto. De esta manera, transmitiremos cercanía y transparencia a nuestros clientes.

No obstante, aunque el gran público de las redes sociales no está instruido en fotografía y la exigencia es menor, no todo es válido y en próximos posts ahondaremos en este tema.

Por otro lado, en las fotos que vayamos a utilizar en nuestra web necesitaremos que haya rigor y que sean lo más fieles posibles a la realidad para que el cliente perciba que aquello que está comprando es lo mismo que recibirá en su domicilio. Esto que parece tan simple, genera confianza que es uno de los pilares de la venta online.

Una vez que hemos distinguido entre estos dos conceptos parecidos pero diferentes podemos responder a la pregunta ¿cómo deben ser las fotos de los productos de nuestra tienda online? La respuesta a esta pregunta va a depender del tipo de producto que vendamos y también de nuestra empresa pero os dejo una serie de consejos básicos que os ayudarán a mejorar las fotos de vuestra tienda online:

El fondo de la cuestión


En nuestras fotos de producto queremos que el protagonista sea aquello que queremos vender y, por tanto, necesitaremos que no haya otros elementos que puedan distraer o confundir al cliente. De ahí que el fondo de nuestra fotografía juegue un papel tan importante.

El fondo puede ser de papel, que es lo más económico, aunque hay otras alternativas como utilizar una pared y una mesa pegada a ella o comprar fondos especializados, aunque esta sería la opción más cara.

Mi recomendación es que utilices un fondo liso y sería recomendable que sea el mismo fondo para todos los productos de la tienda. Por ello, ten en cuenta los colores de tus productos y escoge un color para el fondo en el que no se camuflen y en el que haya armonía cromática. Si tu producto es de temporada o cambia a lo largo de ésta, sí que puedes llamar la atención del comprador cambiando el fondo para que visualmente capte de que se trata de productos de diferente colección o temporada o incluso que el producto es de edición limitada. Esto es ya a criterio personal de cada empresa.

Ante la duda, el blanco es siempre un buen aliado y va a servirnos para enseñar el producto tal cual es, eso si, siempre y cuando esté correctamente iluminado lo cual nos lleva al siguiente punto.

Iluminando que es gerundio


A la hora de hacer las fotos obviamente necesitaremos una cámara digital o un smartphone con una cámara de buena calidad, pero, además, dependiendo de dónde queramos o podamos realizar las fotos quizá necesitemos añadir iluminación extra. En cualquier caso, deberíamos huir de los focos que tenemos en casa puesto que su luz es demasiado intensa y está demasiado concentrada en un punto lo cual puede producirnos sombras e incluso reflejos poco favorecedores hasta para un producto.


Lo ideal y lo mejor para nuestro bolsillo sería la luz natural. Deberemos observar el espacio a diferentes horas y hallar el momento del día en el que tengamos la mayor cantidad de luz indirecta posible y digo luz indirecta, porque no queremos que los rayos del sol se nos cuelen ya que la luz no sería uniforme en toda la escena.

No podemos pasar por alto el hecho de que la luz natural es más dificil de controlar que la luz artificial, así que ten en cuenta que ésta es cambiante y que una nube que tapa el Sol durante unos minutos, puede hacer que una foto no esté igual iluminada que la anterior. Aprovecha los días despejados para hacer todas las fotos a la vez.


Si no podemos contar con la luz natural y tenemos que añadir luz extra lo mejor que podemos utilizar, sin gastar dinero de más y sin ser expertos, serán lámparas de tipo flexo. La mayoría de ellos son flexibles y podemos utilizarlo para iluminar desde arriba o desde los lados. En este caso, sería necesario atenuar y dispersar la luz utilizando algún tipo de tela blanca delante del flexo para suavizar la luz (ojo con esto, no la tengas todo el tiempo encendida, sólo lo necesario para hacer la foto y apagarla entre foto y foto, ya que si se calienta demasiado la bombilla podría quemarse la tela y darnos un buen susto) Una alternativa a la tela sería comprar o fabricar una caja de luz. En estas cajas la iluminación rebota y se distribuye de forma homogénea siempre que iluminemos en ambos laterales con la misma intensidad.

Luces, cámara y...¡ acción !


Ahora que ya tenemos todo lo anterior en cuenta y preparado, es hora de empezar a disparar nuestra cámara. Este punto requeriría unas cuantas explicaciones más extensas, tanto como para llenar un curso completo como el de fotografía móvil, pero aun así lo primero que te recomiendo, para simplificarte la vida es el uso de un trípode. Este elemento te permitirá que el encuadre sea el mismo en todas las fotos. Al añadir estabilidad a la cámara será más fácil que las imágenes salgan enfocadas y con buena nitidez.

Si vas a utilizar una cámara digital de tipo réflex y no sabes muy bien cómo usarla utiliza el modo automático, pero evita el uso del flash. Como hemos dicho anteriormente, si necesitamos luz extra utilizaremos lámparas y un elemento difusor de la luz. 

Respecto a la composición, otro consejo es que coloques siempre el producto en el centro y que dejes un margen vacío tanto arriba y abajo como en los lados (a este margen le llamamos “aire”) y que bajo ningún concepto el producto aparezca incompleto en la fotografía ya que podrás confundir al cliente.

Cabe añadir, también, aunque podría parecer una obviedad, que no podemos fotografiar productos con manchas, polvo, huellas o defectuosos ya que estos detalles aparecerán también en la imagen y eso hablaría negativamente de nuestra empresa.

Por último, podríamos editar las fotografías pero ligeramente, para no alejarnos de su imagen real. Hay aplicaciones móviles gratuitas como son Lightroom mobile o Snapseed o de pago, como los programas de Adobe Photoshop o Lightroom. Por supuesto, está prohibido utilizar cualquier tipo de filtro para una foto de procucto de una tienda online, tu empresa se merece algo mejor.

Fotos, fotos y más fotos


¿Cuántas fotos tengo que hacer? Respecto al número de fotos que deberías poner dependerá del tipo de producto, de su complejidad de uso y de la información que quieras transmitirle al comprador. Cuanto más completa sea la información, mayor será la probabilidad de que el producto sea comprado. En cualquier caso, yo te recomiendo que incluyas, como mínimo, un par de fotos. Al ser un producto que se va a ver de forma virtual, sería buena idea ,además de añadir en la descripción las medidas, incluir una foto del producto situándolo al lado de un elemento cotidiano del que todos conozcamos su tamaño para que este sirva de comparativa, y que la referencia sea más visual.

Por último, no te olvides de que menos es siempre más y hazlo lo más sencillo posible pero sin sacrificar la calidad por el camino.

Si finalmente, realizar unas fotos de calidad para tu web te parece que conlleva mucho trabajo o mucha dedicación de tiempo y/o de materiales siempre puedes externalizar la tarea y encargársela a un profesional. En mi caso, realizo fotografías de producto tanto lifestyle como de tienda online o también llamada e-commerce y estoy especializada en productos para profesionales del sector animal y de la decoración que puedes ver en la web de Smile syrup o en la de Tienda perruna.